¿Qué es la telemedicina?

Karim Nader Ch., MD

Conceptos para la implementación de la telemedicina y su papel fundamental en la mejora sostenible de la salud de las comunidades.

 

Esta primera entrega realiza una aproximación a lo que se conoce como telemedicina, a partir de la definición dada por la Organización Mundial de la Salud desde el año 1988, como la distribución de servicios de salud en la que la distancia es un factor crítico, donde los profesionales de la salud usan información y tecnología de comunicaciones para el intercambio de información válida para el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades o daños, investigación y evaluación, y para la educación continuada de los proveedores de salud pública, todo ello en interés del desarrollo de la salud del individuo y su comunidad.

Se emplea el término telemedicina, y no otros adoptados, y toda la información contenida se centra en los pacientes. En el año 1999, el Consejo de Evaluación de Tecnologías de la Salud de Québec, Canadá (CETS), concluyó que una de las principales causas de fracaso de numerosos proyectos de telemedicina se atribuye a que su desarrollo se centró más en la propia tecnología que en las necesidades concretas del personal de salud o de la población beneficiaria.

¿Qué es telemedicina? Es cualquier acto médico realizado sin contacto físico directo entre el profesional y el paciente, o entre profesionales entre sí, por medio de algún sistema telemático. En otras palabras, la telemedicina utiliza las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (por medio de los sistemas telemáticos) para proporcionar o soportar la asistencia médica, independientemente de la distancia que separa a los que ofrecen el servicio.

Aunque los gobiernos promulgan a diario políticas para mejorar la cobertura en salud y la calidad de la asistencia médica, factores como la alta dispersión poblacional, las distancias y la escasez de especialistas en todas las áreas de la medicina se contraponen a estas voluntades políticas. A medida que crecen los problemas de salud, los gobiernos canalizan los recursos económicos y dictan leyes que pretenden paliar a corto y mediano plazo las dificultades del sector en lo que concierne a cobertura, y dejan a un lado la asistencia médica eficiente y de buena calidad a la que tienen derecho todos los seres humanos, sin importar su estrato económico y su ubicación geográfica. Como lo demuestran estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, la buena formación intelectual de las comunidades está ligada, en forma directa e indefectible, a una buena salud y nutrición. Si la población laboralmente activa no tiene buena salud, jamás tendrá un progreso sostenible y creciente en el tiempo. La mala salud se refiere, de manera integral, a una nutrición deficiente y al padecimiento de enfermedades incapacitantes, tratables y prevenibles, en adultos y en la población infantil.

Por ello, la telemedicina hoy entra a desempeñar un papel fundamental en lo que concierne a la mejora sostenible de la salud de las comunidades, a nivel global. Es una herramienta más para el buen desempeño científico del personal de la salud, que no solucionará todos los problemas existentes en el sector sanitario, pero que con los avances generados durante los últimos quince años de las telecomunicaciones alámbricas e inalámbricas, entrará a desempeñar un rol de marcada importancia en todos los países del mundo.

Cómo está el mundo en telemedicina
A grandes rasgos, se puede decir que desde 1950, en la Universidad de Nebraska, en Estados Unidos, se incursionó en telemedicina, cuando se diseñaron aplicativos experimentales para la transmisión de signos vitales, lo cual fue acogido en 1960 por la NASA para el monitoreo de los astronautas en tiempo real.

A través del tiempo, países desarrollados, como Canadá, India, Reino Unido, Australia, España y Estados Unidos, han implementado sistemas de telemedicina para la atención de sus comunidades, basados siempre en los problemas topográficos y de distancia existentes, y han roto de esta manera las barreras espacio-temporales para la atención de pacientes.

Latinoamérica se encuentra realmente huérfana en lo que respecta a soluciones de telemedicina. En algunos países se realizan “pilotos” o “demos”, y a la fecha no es entendible que sistemas de telemedicina desarrollados y puestos en funcionamiento en otros lugares del planeta no se estén implementando en la región.

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